LA IMPORTANCIA DEL JUEGO EN LOS NIÑOS
El juego en los niños se presenta como herramienta fundamental de aprendizaje en las primeras etapas del desarrollo; mediante el juego crecen física, espiritual e intelectualmente.
Entendemos por juego, cualquier tipo de actividad que llevamos a cabo por placer, sin que nos preocupe el resultado final.
El juego les permite desarrollar su creatividad y su imaginación y transformar el mundo que los rodea de acuerdo a su manera de percibirlo.
Tiene carácter formativo, ya que le da al niño la posibilidad de ejercitar sus diferentes capacidades físicas (movimientos), sensoriales (donde discrimina forma y color) y afectivas.
En el área afectiva, al expresar sentimientos y emociones como sorpresa y alegría, y al resolver conflictos emocionales, el niño satisface necesidades y deseos que en la vida real serían pospuestos o descartados.
Desde el punto de vista social, el juego es un gran articulador en la adaptación societaria y personal que el niño hace en sus diferentes etapas de desarrollo.
No debemos subestimar en absoluto la importancia del juego, pues cumple un papel muy importante en el desarrollo armonioso de la personalidad del niño.
Ya sea en su casa o escuela, el niño emplea gran parte de su tiempo en jugar, de acuerdo a sus preferencias y edad; en forma grupal o individual, mediante juego libre o dirigido; con diferentes objetivos a cumplir, que siempre implican una maduración de la personalidad del niño.
Debemos tener en cuenta que no todos los juegos tienen el mismo valor, el nivel de crecimiento que promueven depende de qué y cómo juegan los niños.
Lograrán un mayor beneficio personal a través del juego en la medida que ellos aporten al mismo su propia creatividad, imaginación, experiencia, capacidad como guionistas, actores, productores y directores.
Los factores ambientales influyen en el modo de jugar de los niños, así como la cantidad de tiempo que dedican al juego, la actitud de los adultos hacia el juego y lo que hacen para impulsarlo, la influencia de la televisión y otros medios de comunicación y el tipo de juguetes que utilizan.
La calidad del juego se ha debilitado a través de los años debido a los cambios en la infancia. Por ejemplo, en la escuela se ha reducido el “tiempo para jugar” ya que se da una importancia mayor a la enseñanza básica a edades cada vez más tempranas.
Las actividades extras en las escuelas y la vida laboral de los padres (en la mayoía de los casos trabajan ambos integrantes de la pareja) han provocado que los niños tengan menos tiempo libre para jugar.
La sociedad en su evolución ha suprimido la cultura del juego en el barrio, que se ha visto desplazada por motivos económicos y de seguridad social.
Actualmente, cuando los niños tienen tiempo libre para jugar, se inclinan por ver la televisión (en un promedio de 3 a 4 horas por día)
De todos los factores que afectan al juego, pocos han tenido un impacto tan inquietante como los cambios que han sufrido los juguetes en la última década.

El juego de acuerdo a la edad
0 a 2 años: Juegos funcionales – El niño ejercita sus funciones motrices ensayando movimientos con las manos y brazos. La inteligencia es motriz, lo que implica que no representa a los objetos si no los tiene delante y desaparecen cuando salen de su campo visual.
La actividad principal es exploratoria, busca el objeto nuevo porque necesita manipularlo.
2 a 7 años: Aparece en el niño la capacidad de representación simbólica. Ya puede representar objetos sin necesidad de tenerlos presentes. Son de relevancia los juegos de imitación. En esta etapa los juguetes deben servir para despertar y fomentar la fantasía.
7 años en adelante: Las reglas del juego están instauradas y los juegos sociales tienen más importancia. El deporte como juego tiene una participación preponderante.

Aquí debemos notar que hablamos de una etapa de 7 años en adelante, sin límite superior, es decir, por el resto de la vida, adolescente, joven, adulto o adulto mayor, el juego como herramienta de distensión y placer debe seguir presente en nuestra vida.

Los juguetes
Los juguetes desestructurados y multipropósito como arcilla, plasticina, bloques, maderitas y figuras genéricas, promueven un tipo de juego donde los niños pueden crear y moldear a su gusto y liberar su imaginación.
En cambio, los juguetes estructurados y sobre todo los que se basan en películas de cine o televisión, video juegos, etc, pueden tener un efecto opuesto dado que indican o guían al niño en el juego, tendiendo a reproducir lo que el muñeco “hace” o “actúa” en la película, acotando las posibilidades de expresión del niño.
Actualmente la mayoría de los juguetes que se venden corresponden a la categoría de los muy estructurados, vinculados a los medios de comunicación.
Por otra parte, no debemos de tomar el estímulo televisivo, o imágenes de videos, dvd o computadoras como negativos.
Aquí se establece el gran debate de ¿cuánta televisión deben ver los niños?
Resulta muy fácil hablar en contra de la televisión en la vida de los niños.
La combinación de imágenes y sonido, el color y el movimiento la convierten en un medio fácil y atractivo, que exige menos concentración que leer o escuchar la radio y no requiere de la participación activa o de la manipulación física exigida por el juego con las personas o con los objetos reales.
Cuanto más disfrutan los niños con la televisión, más tienden los padres a verla como una invasora de tiempo de otras actividades como lectura o música.
La pregunta que debe hacerse es, ¿qué haría si no estuviera viendo la televisión? Si la respuesta sincera es: peleando con su hermano, o haciendo algo que no debe, entonces, la televisión puede tener un rol totalmente positivo si es bien empleada y su oferta seleccionada adecuadamente.
El niño que no es capaz aún de estar frente a un libro de historia natural y leerlo, puede ver un programa sobre vida salvaje y obtener imágenes mentales maravillosas que serían de otro modo inconcebibles.
A los niños les encanta que les lean, puede entonces escuchar por radio, o dvd, a un narrador de cuentos infantiles y disfrutarlo enormemente.
Un niño que vive en plena ciudad, puede ver de dónde procede la leche que viene para él en caja, mientras que un niño de la zona rural puede ver ciudades llenas de actividad y su aspecto; es así que el niño puede descubrir otras personas y estilos de vida en un mundo mucho más grande y complejo que no conocería de otro modo.
El principal problema para estos niños es que todo esto ocurre con gran rapidez y sin repetición en la ficción, al menos, los videos infantiles aportan la respuesta. El niño puede llegar a ver su película favorita hasta saberse la cinta casi de memoria.

Como tantas cosas en la vida, la justa medida y la correcta elección del material es la respuesta.
Controlar las horas frente a la televisión y el contenido de la misma, hacen de la televisión un excelente vehículo de aprendizaje para los niños.

La importancia de la música
Cada ser humano tiene un sentido del ritmo propio; al fin y al cabo, toda la vida se basa en él, desde las estaciones hasta los latidos del corazón. Aunque cada niño con audición normal percibe los sonidos diferentes que configuran la música, sólo recientemente se ha descubierto que enseñárselos le estimulará a interpretarlos, a escucharlos como música y a reproducirlos con su voz.
El niño mayor incapaz de repetir una melodía o de cantar, no tiene un defecto innato: simplemente no se le ha enseñado.
La estimulación auditiva en prematuros, es altamente recomendada por los profesionales. Disfrutar de una compleja sinfonía no requiere de conocimientos previos, todos esos sonidos que llegan a los niños, comienzan a estimular y “despertar” áreas cerebrales que luego serán útiles en su vida.

 

ALGUNOS CONSEJOS A TENER EN CUENTA

  • Ayudar a los niños a incorporar en el juego el contenido obtenido de sus propias experiencias.
  • Alentar y valorizar el juego adecuado para la edad e interés y las necesidades individuales de los niños.
  • Observar a los niños mientras juegan para ver qué hacen y cuáles son sus intereses.
  • Enseñarle a desprenderse de sus juguetes y compartirlos.
  • Organizar los juguetes de manera que el niño pueda ver fácilmente qué posee. Alcanzar por si mismos lo que ellos quieren y guardarlo puede ayudarlo a
  • convertirse en un jugador independiente e ingenioso. Colocar los juguetes en estantes que estén al alcance de los niños.

 

LA ELECCIÓN DE LOS JUGUETES

  • Elegirlos de manera cuidadosa.
  • Evitar dejarse invadir por el bombardeo publicitario y ceñirse a las reales necesidades del niño.
  • Observar la calidad del juguete.
  • Tratar de no “inundar” al niño con una gran cantidad de juguetes en fechas específicas del año.
  • Optar por juguetes “no bélicos”, pero sin prohibirlos directamente.

 

EL JUEGO PERMITE AL NIÑO

  • Explorar lo nuevo.
  • Gastar energía y descargar tensiones.
  • Expresar sentimientos poderosos y canalizar la agresividad.
  • Dramatizar situaciones reales de la vida.
  • Aprender habilidades.
  • Desarrollar la motricidad fina y gruesa.
  • Aprender palabras nuevas.
  • Desarrollar la concentración y la coordinación.
  • Aprender a resolver problemas.
  • Desarrollar la creatividad.
  • Aprender a llevarse bien con otros niños y adultos.
  • Adquirir confianza en la propia habilidad.
  • Mantenerse ocupado.
  • Elaborar situaciones traumáticas.