EL OÍDO Y SUS CUIDADOS
Frecuentemente nos formulan en el consultorio alguna de estas preguntas:¿Cómo se cuidan los oídos?¿Se pueden mojar los oídos de los bebés?¿Es bueno o malo el uso de hisopos? ¿Se debe extraer la cera del conducto?.

Debemos reconocer y diferenciar 2 sectores diferentes en el oído externo:

  • pabellón auricular (oreja)
  • conducto auditivo

A nivel de la oreja la higiene es similar a la de cualquier otra parte del cuerpo a base de agua y jabón.
En el conducto auditivo es diferente. A este nivel la existencia de cerumen es normal. La cera cumple un rol de protección y acidificación de la piel del conducto lo cual previene - protege a esta piel - de las infecciones (otitis externa).

Cuando la producción de cera es abundante, lo cual no es patológico, lleva muchas veces a la formación de un tapón, que puede causar ligera disminución de la audición.

La piel del conducto tiene un mecanismo de auto limpieza, por lo cual el cerumen es constantemente expulsado hacia el exterior. Cuando llega al meato auditivo (puerta de entrada al conducto) se puede utilizar un hisopo para terminar de expulsarlo principalmente con fin social. Pero lo que no se debe es introducir en el interior del conducto ningún instrumento ya que es probable que la cera sea empujada hacia el fondo del conducto, complicando la situación y con el riesgo de lesionar el tímpano o el conducto.

En conclusión: el conducto auditivo se puede mojar durante el baño pero hay que evitar las maniobras de higiene o secado sobre el mismo que son innecesarias.

La playa y la otitis externa
Con la llegada del verano y el período de concurrencia a la playa aumenta la frecuencia de la otitis externa. Como se dijo antes, ésta es la inflamación e infección de la piel del conducto. Es un cuadro poco grave pero frecuentemente muy doloroso.

La playa o piscina predispone el desarrollo de otitis externa por los ciclos humedad - calor.
Cuando los baños son prolongados, se barre la cera normal del conducto, la piel se macera por la humedad excesiva, se pierden los mecanismos de protección de la piel, y eso aumenta notablemente las probabilidades de infección.

Dr. Juan Andrés Soto - Otorrinolaringólogo